miércoles, 26 de octubre de 2016

LA ILUMINACION!!!

Cuando observamos detenidamente las formas y el fondo, nos podemos percatar de como ambas situaciones, van acompañandose, casì siempre, de la mano: No podrìamos hablar del fondo sin la forma y visceversa...Lo mismo sucede cuando manifestamos una idea: Su manifestaciòn, necesariamente hace referencia a un contenido y ese contenido, por consiguiente contiene a esa manifestaciòn. Es como con  quièn de la vida sòlo conociese a las ostras, serìa muy difìcil aceptar el paso de una simple concha a un reptil y de èste al brinco de un ave, pero la verdad, es que toda esa magia vital està ya en la misma ostra, en ese molusco...
Nosotros, somos referencia de referencias y nada, va desarticulado de nada, ni de nadie, todo està y se encuentra conectado; todo, aunque nuestros precarios y limitados sentidos, indiquen lo diferente, esta conectado en el mundo: el mar se conecta a sus rumores y estos a las voces estridentes, sonoras y muchas veces, armònicas, de las olas... La aventura existencial, vale la pena, al descubrir el trànsito del alma por los mundos de lo invisible y de ahì de retorno a nuestros cuerpos, en eso consiste, precisamente la iluminaciòn, roza lo mìstico, nuestras visiones meramente espirituales. Esa aventura, habla de nuestra verdadera inmortalidad, de la ostra que a nosotros nos contiene, permite que por medio de la intuiciòn, nos percatemos de la existencia de un territorio interior que da patria a nuestra alma y que èsta deba de existir en algun sitio de nuestros cuerpos, en donde inicia su proceso y que no hay nada que la consuma una vez surgida en nosotros pese a todos los obstàculos que pudieran presentarse, incluso el de nuestra misma extinsiòn corpòrea: nuestra alma es apenas nuestro surgimiento, nuestro nacer, nunca un tèrmino o un final..
Jamàs hay que olvidar que somos ostras de la eternidad, sumergidas en visiones mìsticas y que deberemos de hacer hasta lo imposible, cada vez que podamos, de abandonar los escenarios que nos brindan los sentidos, para irnos a habitar, desde este mundo material, los que crea la mente con sus infinitas posibilidades calidoscòpicas y recrearrnos en la existencia de lo maravilloso, de lo extraordinario, asombroso, sorpresivo y  por què no, ordenado y coherente; porque es en  eso que  consiste nuestra inmortalidad, en practicar a diario esa disciplina aventurera que  deja atràs lo precario, lo artesanal, dando paso al disfrute verdadero artìstico, desinteresado, pleno, lleno de goce inmerso en todas nuestras potencialidades que sin duda proceden de nuestra alma y de su propio mundo, porque quièn no vive para esperar otra vida, para crearla con el ejercicio de sus pensamientos e imaginaciòn, està muerto tambièn en esta...
Jamàs alcanzaremos los pisos de los Dioses, sus alturas, los derechos de los seres Divinos, habitando eternamente los sòtanos que entusiasman y regocijan solamente  a los obreros eternos del pensamiento puramente material y circunstancial, que se viven como pigmeos, enanos, extraviados e instalados en la prehistoria, en la jungla, sin cambios ni mejorìa, carentes de dinàmica y fantasìa estètica:  El saber de salvaciòn que consuma nuestros destinos màs allà del tiempo...
Esto es lo verdaderamente religioso en el mundo: La conexiòn con lo Divino- de lo que todos somos portadores- con lo sobrenatural, para reencausar nuestro extravìo y crear las dotes espirituales màs elevadas hacia la totalidad del conocimiento y lo màs fino de nuestra consciencia inmortal...Esto es en lo que consiste la iluminaciòn Y ES APENAS EL PRINCIPIO!!!

sábado, 22 de octubre de 2016

¿HASTA CUANDO?

Ver como transcurre la vida, es algo asì como contemplar un barco en el horizonte y percibir como se va hundiendo en la redondes de la Tierra. Porque la vida, desaparece tarde o temprano para todos nosotros los seres vivientes: Empezamos en un punto y partimos, para un tiempo despuès, nunca sabemos cuanto, volver a retornar al punto de partida, pero eso si, una vez que nos hemos sumergido en las profundidades de la existencia y que cumplimos nuestra misiòn. Esa misiòn, no siempre encaja con lo  que nosotros hemos planificado. En muchas ocasiones hasta resulta contraria a nuestros planes. Quièn sabe por què, deseamos que nuestra misiòn pudiese resultar de las màs sobresalientes del mundo y la mayorìa de las veces, eso incluso puede no significar nada para nadie, y convertirse en una actividad aparentemente intrascendente a los ojos de los demàs e inclusive a los de nosotros mismos...La verdad, es que son muy pocos los que se conforman con lo que les toca desempeñar en la vida. Las mayorìas reciben diseños educativos para tratar de destacar lo màs que puedan y eso ha conducido a que no les importe pasar por sobre quièn sea, con tal de cumplir o de llevar a cabo  objetivos verdaderamente absurdos y contradictorios a sus esencias...
Somos seres que se viven no solamente ajenos a sì mismos, sino que ademàs, sin saber con exactitud los contenidos que los guìan, como ciegos a la deriva rodeados de luces que jamàs llegan a vislumbrar.
Se dice, que la consciencia, es sòlo una mìnima parte de nuestro inmenso contenido que permanece oculto y desconocido para nuestras mentes. Nuestras decisiones, provienen màs de zonas desconocidas a la generaciòn de nuestros pensamientos, que lo que se pudiera uno imaginar. Sin saberlo, decidimos automàticamente sobre lo que consideramos pudieran ser nuestras preferencias, cuando en verdad esas preferencias poseen en nuestros interiores una tendencia previamente establecida sin siquiera habernos percatado de ello. Somos  insignificantes càscaras de nueces en los mùtiples oceànos. Somos unos desconocidos para nosotros mismos que operan desde dimensiones totalmente descontroladas y manejables. Es por eso que resultemos seres enajenados, ajenos a ideas y motivaciones insertadas en nuestros interiores que no nos pertenecen y nos guìan de manera invisible: Insectos famèlicos que habitan selvas de abundancia si poderlas disfrutar...
Nuestros comportamientos, en su mayorìa, obedecen a lineamientos que aparentemente pretenden un objetivo, un fin; sin embargo, nuestras acciones estàn conducidas por situaciones que paran en lo menos pensado y verosimil. Somos seres rodeados de circunstancias total mente fortuitas y azarosas: Podemos planificar y esos planes y proyectos, la mayorìa de las veces, acaban siendo tan distintos y diferentes de lo planificado que tal pareciera nunca hubiesen contado con diseño alguno. Nadie es dueño de sì mismo, mucho menos nada ni a nadie se le controla como se pretende. Los planes son lìmpios cuando se trazan y proponen, pero la realidad, los convierte en totalmente inciertos y sorpresivos e increibles, como las nubes que el viento obliga a transformarse en figuras inciertas y curiosas.
La inmensidad y profundidad de nuestras mentes, es algo inanlcanzable y sumamente dificil de escudriñarla. La conformaciòn cerebral, esta aùn en estos tiempos, fuera del alcance de su desciframiento; pocos podrìan atreverse a ubicar con seriedad su territorialidad, su conformaciòn geogràfica y definir las zonas de su inmensa actividad  nerviosa-neuronal, que nos mantiene siendo unos plenos desconocidos de nosotros mismos, como si fueramos lobos de estepa, solitarios eternos. Desconocemos los còdigos y sìmbolos de su operatividad. Vivimos extrañados de sus mensajes y confundimos nuestro sentido comùn con la intuiciòn, puerta de entrada a su vastedad. Los sueños-otra de las entradas-, los tomamos como simples acontecimientos que jamàs hemos podido definir con precisiòn su significado: Dormir , soñar. tal vez morir!!!
Somos seres emisores y receptores de señales que deambulan como perdidos en el espacio exterior por desconocer sus espacios interiores y desvincularse de la belleza mundanal que brindan los sentidos.
La humanidad, està conectada por un hilo conductor que hermana a la especie: Un lenguaje universal que vincula todo,que sobrepasa a cualquier idioma y estructura cerebral. Se trata de una circunstancia inmaterial ubicada en nuestros rostros, reflejada en nuestros ojos, en la manifestaciòn de nuestros gestos, en el movimiento de nuestros cuerpos, en el calor que desprenden. Un hilo conductor que hemos mantenido en el olvido, en lo màs profundo de cada uno de nosotros, una identidad de especie que abandonamos a la deriva en inseguras y muy lejanas tierras:LA SENSIBILIDAD, EL ABRETE SESAMO DE TODO!!! Hasta cuàndo?

lunes, 10 de octubre de 2016

¿Y LAS RESPUESTAS?

Desear encontrarle lògica explicativa al mundo en que nos ha tocado estar, equivaldrìa a tratar de hallar una aguja en un inmenso pajar...Y eso, no necesariamente querrìa decir que no la tuviera del todo, sino que màs bien, que los que se han dedicado a ubicar el ir y venir en ella, han tratado de encontrar un procedimiento coherente en una vida de muchos altibajos y sorpresas que incluye hasta lo màs inverosimil e increiblemente inimaginable. Pese a todo, continuamos con la necedad de que representamos a los reyes de la creaciòn misma en el universo existente...La verdad, es que no existe lògica alguna en la vida, ni hay nada que se le asemeje como tal: Existe, si, un basto universo sumergido en un gran oceàno de infinitas variables, solamente probabilìsticas y nada màs...
Hasta donde tenemos informaciòn, nosotros mismos, todos, somos producto de la apariciòn de una probabilidad como muchas otras existentes en un infinito en  eterna expansiòn repleto de sorpresas unas visibles y otras muy poco; somos unas simples càscaras de nuez flotando sobre mares de materia energètica oscura, yendo a la deriva. Aceptar ese hecho, quizàs nos pudiera conducir a un sentimiento de orfandad, de desprotecciòn, de indefensiòn, ante un espacio repleto de materia negra, desconocido, instalado siempre en la incertidumbre y lo azaroso e incontrolable...
Ese vaivèn còsmico, quizàs,  tambièn vendrìa a acentuar nuestro sentimiento de insignificancia e intranscendencia, ante nuestro muy particular invento del factor tiempo que todo lo devora y aniquila: su trànsito fomenta el olvido, su transitar y discurrir nos obliga al desgaste que nos impide lo permanente y eterno: Somos seres finitos, seres limitados, expuestos a prohibiciones e imposibles, somos seres sujetos al continuo y constante cambio que exige y reclama adapataciòn, comprensiòn y soluciòn: Seres lumìnicos cuya energìa corpòrea y orgànica decrece a cada instante, a cada minuto a cada segundo. La inmortalidad nos està impedida, cercada, no nos la merecemos, muy poco sabrìamos que hacer con ella y con ella, nuestros logros actuales serìan muy poca cosa, tremendamente poco significativos y utiles; requerirìamos de otras estructuras para colmar de sentidos nuestras precarias e insustanciales existencias que ahora apenas si podemos analizar, comprender, enfrentar y  mediocremente resolver...
Una vida inmortal, modificarìa todo desde la raiz, de tajo, nuestros penosos peregrinajes poco valdrìan la pena: Por lo que ahora luchamos con tanto ahìnco, por nuestros sueños imposibles, por hazañas osadas para alumbrar un mundo mejor, a nadie le importarìa, ni siquiera valdrìa la pena, estarìamos expuestos al aburrimiento  al tedio, a la total desidia. Quizàs instalados en una actividad meditativa eterna, buena para nada, en espera de nada, instalados en la contemplaciòn de lo que habrìa en algùn momento de hastiarnos, de agotarnos, a sabiendas de que nuestra eterna e implacable compañera gelida, jamàs se podrìa hacer presente.
Nuestras vidas serìan muy similares a la que llevan los zombies: seres casi fantasmagòricos a quienes muy pocas cosas parecieran importarles. Serìa un mundo instalado en otro ritmo, en una frecuencia distinta: Se tratarìa de un mundo que habrìa que estar haciendo y rehaciendo eternamente. Serìa un mundo de  autèntica pesadilla, donde nuestros valores no serìan tales, ni contarìan con el peso que tienen; serìa un mundo como el del Alicia en su tierra de drogas alucinògenas, la tierra del feliz no cumpleaños eterno...
¿Pero habrìa de ser necesario alcanzar la inmortalidad para establecerse en un mundo como el que imagino?  Quizàs un mundo carente de afectos, alejado de los sentimientos, de la amistad, porque todo puede esperar...¿ O ya estamos instalados en ese territorio sin ser necesariamente inmortales o haber alcanzado tecnològicamente la inmortalidad y ni siquiera nos hemos percatado de ello?
Desde hace mucho tiempo, operamos en la desesperaciòn, en el abandono, en las apariencias, en las mentiras, en la deshonestidad, en el cinìsmo, despojados de las caracterìsticas de nuestra especie humana que aùn debemos desarrollar, creyendo que todo algùn dìa mejorarà por ser quiènes somos, los reyes de la  segunda creaciòn, cuando casì todo apunta y señala hacia todo lo contrario...
Hemos arribado al momento en que todo se modificò, todo cambiò y las promesas de ser otros, solventes, autosuficientes, seres realizados, eficaces , capaces, jamàs lo alcanzamos ni lo logramos: Vivimos  como los gran derrotados, los que huyen de todo, los que buscan albergue y protecciòn en donde màs los han explotado, pensando que ese lugar les brindarà cobijo y protecciòn eterna...¿Y despuès? ¿Estamos en la antesala de la claudicaciòn? ¿ Ya no hay hacia adònde? ¿ El cambio se diò y no pudimos percatarnos de ello? ¿ Es que los perros dejaron de ladrar porque ya nadie avanza? ¿ El sueño imposible se extingiò? ¿ Y la Dulcinea ?
Muchas preguntas ¿y las respuestas???

domingo, 2 de octubre de 2016

LOS SIMBOLOS


Nuestros dos volcanes, que casì siempre están cubiertos de nieve, pese a los cambios climáticos, son un par de símbolos de una gran trascendencia para los mexicanos, con los que no cuenta cultura alguna en toda la tierra: El Popo y el Ixtaccihuatl...
Històricamente se ha pensado, y asì nos lo han hecho creer a todos, que el Popo representa a un guerrero azteca velando por su novia que està dormida...
Sgùn cuenta la leyenda, hace varios siglos, un Rey Azteca tenía una hija hermosa y muy caritativa. Su reino estaba en peligro así que convocò a los guerreros màs valientes de su imperio para enfrentar al enemigo y les dijo:
-Ya no puedo pelear, estoy viejo, pero el que logre vencer a nuestros contrincantes y retornar la paz a nuestras tierras, le darè la mano de mi hija en recompensa...
El màs valiente y fuerte de los caballeros Tigre, era Popo. Los demás guerreros lo nombraron el jefe del ejército mexica. Todos estuvieron de acuerdo, menos uno que envidiaba al intrépido y osado Popocatépetl. Tenìa muchos celos de èl; pensaba que como caballero Aguila, era mejor para ser el líder de todos. Pero se reservò lo que pensaba.
Popo, ya conocía a la princesa y ambos se amaban.
-Volverè pronto, amada mìa- dijo el joven y fuerte guerrero al partir hacia la batalla-, nos casaremos a mi regreso victorioso.
-Sì y estaremos uno al lado del otro para siempre-respondió la princesa...
-Estarè cuidando de tì eternamente-contestò èl con firmeza.
Con este pacto en mente, el jefe supremo de los Aztecas partió a la guerra al frente de su ejèrcito de caballeros Tigres y Aguilas.
Las batallas fueron largas, sangrientas y crueles. Popo ganó en todas ellas. Su valentìa e inteligencia superaron al enemigo y emprendió el retorno a casa...Los Caballeros Aguilas, retornaron primero, tres días antes que los Caballeros Tigres. Fue cuando el guerrero celoso, anunció al Rey que Popocatèpetl había muerto en batalla y que èl era el vencedor de la guerra y tenía que ser el esposo de la princesa Ixtaccìhuatl.
Nadie esperaba esa triste noticia. La princesa sentía morir. El emperador con amarga resignación aceptò lo que el guerrero informaba. 
La boda se llevò a cabo de inmediato y para sorpresa de todos, ella cayò muerta en plena ceremonia nupcial. En esos precisos momentos, arribò al palacio Popo, con sus Caballeros Tigres y anunció las victorias. Las miradas estaban todas dirigidas hacia el cuerpo sin vida de la princesa. Hubo un gran silencio. El valiente guerrero, al percatarse que su querida estaba muerta, corrió a su lado y la alzò en sus brazos. El joven jefe, se llevò con profunda tristeza el cuerpo a la montaña màs alta de la región. La colocò en un lecho de rosas y de flores multicolores y dijo:
-Hasta la eternidad, voy a estar a tu lado mi preciosa princesa...
Se cuenta que los dioses transformaron a esos fieles novios en volcanes: La mujer dormida a la princesa Ixtaccihuatl y al jefe azteca, en el Popocatépetl...
Esa es la interpretación en que las mayorìas están de acuerdo o a fuerzas oficialmente de acuerdo. Pero que tal esta: SOMOS LA CULTURA QUE POSEE LO MASCULINO Y LO FEMENINO EN SUS RAICES!!!
El Popo, es la masculinidad y el Ixtla, la feminidad y que querrìa decir todo eso: QUE SOMOS UNA CULTURA MUY COMPLETA, SOMOS LA FUERZA Y LA SENSIBILIDAD Y LA POSEEMOS TODOS LOS MEXICANOS. NUESTRAS MUJERES SABEN SER FUERTES Y NUESTROS HOMBRES SENSIBLES. SOMOS LA UNICA CULTURA EN EL MUNDO QUE POSEE LOS DOS SIMBOLOS...Pero mientras no abandonemos las interpretaciones oficiales que nos condenan, seguiremos llorando por nuestra querida princesa, derrotados y petrificados eternamente por los traicioneros!!!

martes, 27 de septiembre de 2016

LA INMORTAL


El pequeño pueblo, estaba cubierto por una densa neblina nocturna. Eran cinco minutos para la media noche. Las nubes bajaban heladas por los costados de una muy húmeda e inmensa montaña. La calle principal apenas dejaba ver su empedrado, haciendo inútil el débil resplandor de una vieja lámpara de aceite, sobreviviente del tiempo de la colonia. Ese pueblito, estaba olvidado por la gracia de Dios. Se decía que lo habitaban brujos y brujas que se disputaban la jerarquía de las fuerzas ocultas reinantes en las dimensiones ultraterrenas.
En una vieja cabaña, la màs alejada del centro, vivía una extraña mujer, de quien se contaban muchas cosas: Què si había matado a sus hijos y quemado a su esposo. Què poseìa una inmensa fortuna. Què en el manejo de las energìas ocultas nadie le ganaba... La verdad, si se trataba de una mujer muy extraña y rara, pero a ciencia cierta, nadie sabìa en que consistìa su gran secreto. Ella siempre aparecía acompañada de un Buho y un gato blanco. La gente decía que odiaba los colores oscuro, sobre todo el negro, porque según ella, el color negro atraía a la muerte. Sus vestimentas eran de ropa clara, portaba telas de colores vivos que la hacían ver joven y vistosa. Lo cual, también provocaba una gran envidia en las demás mujeres del pueblo. Pero los hombres, no se le acercaban, le temìan demasiado. Se creìa que quièn se atreviera a meterse con ella, le acabarìa chupando toda la sangre, dejándolo seco, arrugado y moribundo. Todos esos chismes, la condenaban a vivir una gran soledad, sòlo en compañía de sus dos pequeños animales, quiènes también manifestaban comportamientos muy extraños. Mucha gente afirmaba que ella los alimentaba con carne de muerto que les traìa de sus viajes a otras dimensiones, pero nadie estaba seguro de ello...
La campana del pueblo se hizo sonar y dieron las doce de la noche: El tiempo de los conjuros y los hechizos. Era el momento en que las brujas del lugar, se convertían en bolas de fuego y salìan de sus cuevas o de sus cabañas, rumbo a la montaña la cual recorrìan dando brìncos de un extremo al otro y de la tierra hasta las alturas. Daban la impresión de ser fuegos pirotécnicos de una fiesta local que pintan de colores el cielo. Pero la verdad, es que se trataba de un siniestro espectáculo del cual nadie daría crédito alguno: Era una noche de horror macabro. La gran bruja, no acostumbraba a salir a esas horas de la noche. La oscuridad le resultaba muy desagradable. Preferìa permanecer enclaustrada preparàndo brebajes y pòcimas en su viejo y oxidado caldero.
Esa noche, llegó al pueblo un viejo minero, tirando de su burro Un asno de color negro. Ambos salieron de la penumbra como lanzados desde el mismísimo infierno. Buscaban cobijo y donde protegerse de la gélida, nublada e inclemente noche. El minero y su acompañante, iban tocando de cabaña en cabaña y nadie les respondìa. Al fin, tocaron en la vivienda de la bruja varias veces y esta desde dentro les dijo:
-Què desean sus mercedes?
-Cobijo, buena mujer- contestò el minero.
-No tengo espacio, además te acompaña un burro negro y yo odio el color negro.
-Permìtenos acampar aquí en tu patio trasero-dijo apresurado el minero.
Esta bien-contestò malhumorada-, pero no hagan mucho ruido y alèjense de la puerta lo màs que puedan.
El burro de repente rebuznò tres veces muy fuerte. La bruja lo observaba atentamente desde una rendija. La neblina se disipò de inmediato, como por arte de magia. La luna llena empezó a clarificar el oscuro ambiente con su gran esplendor. Pero su color, en cuestión de segundos, empezó a tornarse rojizo, se trataba de la luna de sangre que anuncia tragedias. El pueblo, crujìa y volvió poco a poco a la penumbra, sòlo que està vez haciendo ver todo en otra dimensión como con sombras de fuego por todas partes. La bruja se inquietò lo suficiente y abrió la puerta para presenciar el extraño espectáculo y fue en ese preciso momento que el burro arremetió contra ella, asestándole unas fuertes patadas con sus patas traseras en su vientre. Era un burro impregnado de magia. La bruja callò de nalgas al piso, perdiendo completamente el aliento, Se desvaneció. Su rostro parecía de cera, blanco, blanco, como la base de maquillaje que usan los payasos cuando se pintarrajean la cara. De repente, salió de su boca un sapo del tamaño de un pollo. Estaba vestido como Rey, con su corona y su capa. El burro ni tardo ni perezoso le propinò también, otras certeras y mortíferas patadas y lo mando a estamparse dentro de la chimenea, a un costado del caldero de la bruja. De inmediato se rostizò. El minero dijo unas palabras mágicas en una extraña lengua nativa de aquella región y el burro mágico cobrò forma humana. Se trataba de un poderoso brujo que al fin pudo vencer a la terrorífica y malvada bruja, aniquilándola con sus tremendas y certeras patadas. La madrugada continuaba cayendo, la luna de sangre reinaba en el firmamento, el clima había mejorado considerablemente y el minero y el brujo, empezaron a darse un gran festin con el sapo rostizado. Los desperdicios se los dieron a comer al búho y al gato blanco, quienes de inmediato, al irse devorando las sobras, daban mágicamente lugar al resurgimiento de la bruja que con gran rapidez, los contra atacò, destasàndolos con sus propias manos y metiéndolos a pedazos a la gran cacerola que hervía como en espera de sus restos.
-Ya està aquí su gran alimento, queridos amores mìos!!!- les decia la hechicera muy complaciente...
En verdad, sus dos animalitos, guardaban celosos el alma de la bruja y la volvían a la vida, cada vez que algún competidor atentaba contra su inmenso poder; un gran poder que hacia de la bruja, un ser invencible y una mujer inmortal!!!

viernes, 23 de septiembre de 2016

EL BOTE DE BASURA

En la ciudad donde vivo, ni por asomo existe algo llamado especialidad urbanìstica. Radico en Mèxico Lindo, mi Distrito Federal, ahora llamado distinguidamente CDMX.  Y que para los aztecas era ¨El Corazòn de la Tierra¨. Se trata de un lugar que creciò, despuès de 1521 a capricho de los Jefes de Gobierno y Presidentes de La Repùblica...Todos ellos no han sabido  nunca nada de trazos geomètricos, mucho menos de còmo se debe de  ir edificando una ciudad de manera correcta. Tampoco saben gran cosa sobre Democracia y es por eso que siempre imponen su voluntad por sobre la de los demàs teniendo la ciudad hecha un desgarriate total, conviviendo amontonados con una poblaciòn mayor a los veinte millones de habitantes, encimados y hechos mueganos todos. Los padrecitos de la iglesia dirìan: ¨ Hay que vivir como Dios manda, hijos¨ !!!
Mi hogar, se encuentra ubicado en el barrio de Coyoacàn ( lugar de Coyotes ), entre una callejuela angosta y  otra retorcida que van a desembocar a un hermoso y frondoso parque donde los autos no transitan y que para dar con ella, es como hacer un test de inteligencia, casì nadie le da a la primera.
En alguna ocasiòn, no muy lejana en tiempo, una mujer se detuvo ante la puerta de mi casa. Vestìa una gabardina color arena, poco gruesa, insuficiente para el frìo de aquella tarde invernal. Reforzaba la insuficiencia de su abrigo, con una boina que le protegìa la cabeza y portaba una bufanda para calentarse el cuello. Su bufanda era de un tamaño sùper familiar: Larga, de esas de confecciòn casera, tan larga que de un sòlo enrroscamiento podrìa abarcar varios pescuezos  de una familia al mismo tiempo. En su mano derecha portaba una maleta de tamaño mediano, hecha de vinil, tratando de imitar piel autèntica. El personaje de mujer esa,  porque era toda una autèntica ficciòn, contemplaba detenidamente la puerta de mi casa, su actitud era de esos seres que  buscan pero que desconocen como accesar al timbre. La expresiòn de su cara, era tiràndole a una idiota forastera que trata de encontrar señales ante una puerta que ni es la que pretende y que ademàs obviamente, no tiene timbre. Yo la espiaba por detràs de las cortinas de la ventana y me decia para mis adentros:¡Què fastidio, otra pinche vendedora!!!
Sorpresivamente, abrì la puerta con toda la intenciòn de fastidiarla y a quemarropa muy firme y con voz recia y ronca, pero educadamente le dije:
-Buenas tardes, señora. ¿Le puedo servir en algo?
- Imbecil, ¿Esta usted loco?...Demonios, que susto me ha metido!- tomò aliento y recuperàndose un poco, agregò
-Y nada de señora, señorita, por favor!!!
No aguantaba la risa por dentro, los movimientos de mi panza me delataban, me tuve que meter la mano a la bolsa del pantalòn para desesperadamente sostenerme los calzones que se me bajaban hasta las ingles, la desconfigure todita, todita y eso me ecantò.
Con màs calma y bajàndole de tono a su voz, ratificò la mujer
-Señorita...
Estaba ya entrada en años y voluminosa. Claro que ella a como diera lugar, se esforzaba en disimularlo con una ridìculas luces muy vivaces entremetidas en los demàs pelos de su caballera y una sùper faja que le comprimìa el cuerpo, desde la parte alta del pecho, hasta el bajo vientre empalmàndose en sus gruesos muslos y muy anchas nalgas que quedaban atrapadas en una especie de cucurucho que la hacian ver como un animal sobrenatural muy similar a lo que podrìa ser una guajaolota grandota de dos pechugas, con un gran corpachòn, lista para ser  sabrosamente horneada...
-Le puedo servir en algo?-le repetì la pregunta.
-No! Por ahora, no- acomodàndose el busto sin ningùn recato, mismo que se le votaba por lo apretado de la faja- gracias. Me quedaron de recoger por aqui unos amigos y me llamò la atenciòn su vieja puerta, por eso me acerquè màs de la cuenta...
-Pues mire usted, no ha venido nadie todavìa. ¿No desearìa esperarlos aqui adentro de mi casa?
-Usted perdone. Pero despuès de lo que ha pasado, yo supongo...
-No suponga nada, mujer. Soy yo el que lo siente, no estuvo bien sorprenderla de ese modo-le expliquè sonrriendo. ¿Quiere hacer el favor de pasarse?
-Si, señor, muchas gracias. Ya me estaba cansando de estar parada.
Instalados en la sala, fumaban y bebian refresco de cola. No me voy a molestar en describir la estancia, pero ustedes ya se pueden imaginar en que condiciones se encontraba todo, en una casa de soltero de màs de cincuenta años de edad: lo peor de lo peor!!!
Ella balbuceo, pero se presentò
-Soy actriz-dijo muy segura-. Vengo a  la gran ciudad a trabajar en una obra teatral. Los crìticos dicen que tengo mucho talento.
Tratè de imaginarme a ese inmenso personaje pechugòn y nalgòn en el escenario. De inmediato me acorralò con una pregunta
-¿Es usted periodista o escritor?
-¿Por què lo dice usted?-tratè de ganar un poco de tiempo, mientras me reponìa de su intrèpida audacia.
-¿De izquierda o de derecha?
-Me parece que esta usted preguntàndome muchas cosas a la vez-le dije un poco incomodo. Y no quiero resultar grosero. Yo ni siquiera sè cuàl es su nombre.
-Me conocen como la Chuchis, asì me puede llamar tambièn...Y quizàs no me explico bien-se disculpò usando un tono de voz muy diferente-, pero su casa es un basurero, vive usted dentro de un bote de basura, hay cosas tiradas por todas partes y eso da la impresiòn de que no ve la realidad por lo que me dije,  bien podrìa ser todo un escritor o periodista que viven siempre en las nubes, instalados en un muladar.¿ No es asì ?
Me tenia atrapado, caracho!!!...
-Si, señorita. Asì es-pinche vieja gorda, me dije a mì mismo muy enojado, ya se desquitò bien ràpido la cabrona, pero me controlè.
-¿Què quiere que le diga? No me ha sido posible encontrar una buena sirvienta, honesta y honrrada como para dejarla entrar a levantar todo este tiradero.Le juro que en eso estoy. Lo digo porque es verdad, se lo aseguro-me sentia muy incomodo, queria gritar, correr, vengarme de esta actriz de carpa de segunda, de vodevil y cancàn de la calle
-Tranquilìcese, no es para tanto. No tiene porque justificar nada- la cìnica, denotaba un tremendo aire de superioridad y grandeza, la parte alta de su cuerpo se hinchaba como el pecho de un palomo en el ritual del cotejo, y digo palomo y no paloma, porque parecìa luchador de la triple A sin màscara.
-Fue tan sòlo un simple comentario...Pero yo me permitò insistir-volviò a la carga-, de veras, lìmpie bien todo, se puede enfermar respirando tanto polvo, imagìnese un ataque de asma, estando tan solitario, hasta cadàver podrìa quedar sin que nadie se diera cuenta-y agregò- Quiera Dios que no vaya a ser asì, pero el diablo es el diablo, uno nunca sabe...
-¡Ah, claro, claro!- Aparente tranquilidad y me le quedè viendo profundamente, deseaba encontrarle algo agradable al maldito demonio èste con apariencia de mujer que la vida me habia enviado a la mismisima puerta de mi casa y que ahora me estaba madreando feo y bonito en mi propia sala, de la forma màs sutil y estùpida que jamàs nadie me lo habìa hecho nunca. Por dentro estaba que sacaba chispas.
-Me las va a pagar esta recabroncita!!!- me dije muy envalentonado y empecè a urdir un plan, pero como tenìa mucha flojera, preferì repetir uno que ya habìa experimentado con otra chica, una de mis cumbres de vida pasional. Aquella de ojos como almendrados y orejas enormes proyectadas fuera de su cràneo como las del sùper ratòn o de papalote al estilo Dumbo. Esa mujer que me excitaba bastante, al grado de terminar siempre en tremendos movimientos carnales propios de la calentura juvenil. Claro era yo mucho màs joven y podrìamos decir hasta guapo.
-Ejem, ejem-carraspeo contenièndose la seudo actriz- usted perdone ¿ sigue ahì?
Me le quede viendo con ojos de tigre con problemas de tiroides.
-No se precipite, estaba tratando de recordar algo.
-Que gracioso, yo tambièn-dijo la histrionica Chuchis casì gruñendo y marcando excesivamente su expresiòn.Platicaba entusiasmadamente algo acerca del teatro gesticulando exageradamente. No le entendìa nada de lo que me trataba de decir.Le llenè  nuevamente su vaso de refresco y  puse cara de estar atento para disimular, pero continue recordando còmo fue que me topè con a aquella orejoncita sexi: Un dìa decidì salir a ligar. Me fui de ligòn al centro mismo de la ciudad. Era un dìa sin contaminaciòn. Medio dìa brillante con un tremendo y ardiente sol de primavera. La mujer a cazar, saliò de entre una selva de cuerpos en urgente carrera que parecìan màs bien una tribu desaforada con una fuerza inmensa, cuyos ojos apuntaban hacia otra ola de tamaño gigante de gente que corrìa en sentido contrario, nadie podrìa creer que se trataba de lo que un dìa fue la calle de Madero, pero en verdad asi era; ahora la cambiaron por un estùpido e imbecil pasaje peatonal atestado de gente sin escrùpulos que transitan empujàndose los unos a los otros la mayor parte del tiempo. Ella y yo, accidentalmente nos dimos un empujòn y ese empujoncito, una vez que nos disculpamos y nos presentamos, quien lo iba a decir, nos condujo màs tarde a darnos como unos cien besos y muchos abrazos sùper calenturientos hasta saciar mis màs bajos instintos, en un zaguan de la calle de 5 de Febrero, muy cerca de la Farmacia Paris. Todavìa tengo fresco en la mente, como si hubiese sido ayer, como primero acercàndome lentamente a ella, la aspire por mi nariz repetidas veces. Se dedicaba a dar clases de yoga y ese dìa venìa de impartir sus conocimientos. Estaba muy sudorosa, pero no me importò. Ella me dijo lo que pensaba de mi y yo le dije lo que pensaba de ella. Fue cuando la empuje dentro del zaguan, le jale el pelo, le mordì el pezcueso y la aprete fuertemente de su panza hacia mì. Quièn sabe còmo diablos, los dos fuìmos a dar al suelo. Fue algo ridìculo, pero a la vez muy circense, digno de ella  como maestra de yoga que era, caimos en caida libre dando la impresiòn de esos niños de circo chinos con sus muchas marometas repletas de flexibilidad. Pero como estabamos como locos, poco nos importò.Ya instalados en el suelo de manera forzada, nos dijimos muchas cosas bonitas. Yo la observaba atentamente. Ella tenia una boca hermosa, unas piernas muy bien formadas y unas nalgas exquisitas, bien desarrolladas y entonces un pendejo perro, empezò a husmearnos de manera reiterada. La temperatura nos descendiò a ambos y nos reincorporamos. Salimos de nueva cuenta a la calle, nos tomamos de la mano y nos fuimos caminando rumbo a la Catedral. Ahì, ante la gran sede de la fe mexica y a mano derecha el Palacio Nacional, nos soltamos de la mano, no sin antes mandarme una señal sexual con su dedo en mi palma, empujàndolo y retiràndolo, lo que a mi me prendiò de inmediato, plantàndole en su preciosa boca un tremendo y sonoro beso sùper cachondo. Despuès me tomò del brazo con gran firmeza y fuimos bajando las escaleras de la estaciòn del metro y cuando casì estabamos dentro, nos encontramos con un guey de frente, dicièndome que era el esposo de la yogui!!! No pues ni las manos pude meter. Me ha arremetido con una gran furia, un tremendo chingadazo que hasta vomite. Desconozco el tiempo que estuve fuera del mundo y cosa muy rara, el madrazo fue entre la boca, la nariz y la frente y a mi me dolìan mucho las tripas. Me subì al metro y me bajè en la estaciòn Hidalgo para trasladarme hacia Miguel Angel de Quevedo en Coyoacàn. La separaciòn de aquella chica fue muy dolorosa y tambièn muy ruda, pues si yo no la asaltè, al contrario la amè. Ese cabròn se pasò de lanza, carajo...A la instructora no la volvì a ver jamàs, todo sucediò en un abrir y cerrar de ojos con debut y despedida inmediata. Los chismosos del metro, me comentaron cuando aùn estaba todo apendejado, que saliò despavorida y se ocultò en la mismisima Catedral y el marido no la pudo encontrar.
-Oiga, señor, me marcho. Gracias por todo- al escuchar el tono de la Chuchis, regresè de mis recuerdos.
-Por què? ¡No por favor!- aparentè interès, si me las debe esta actriz de pelìcula  de quinta a la mexicana, me dije a mi mismo. Espere cinco minutitos màs, està muy interesante lo que me cuenta.
-¿Esta usted loco o què? Deje de contarle cosas hace media hora, cuando le vi la cara de estùpido que ponia, retorcièndosele todo el cuerpo. Hasta pensè que se podia estar tratando de un ataque epileptico-hizo una breve pausa- si se me hace que es usted periodista o escritor. Me marcho mi amigo-contuvo su gran sistema respiratorio que incluìa sus grandes y voluminosas chiches y soltò lo que ya se le atragantaba en su pezcueso-. Ah! no sea tan descortès con sus invitados y por favor, señor, lìmpie este cochinero, caramba!!!
-Usted perdone-intervine educadamente, escuche el abrir y cerrar de la puerta-. Para esos momentos ya estaba de nueva cuenta detràs de las cortinas de la ventana, solo,  odiàndome por ser  un anciano pellejudo y obsoleto, bapuleado ahora por esa infeliz gorda hermana de lucifer, salida del inframundo. Me sentia  como un militar disfrazado con uniforme de veterano de guerra de esos con sus mùltiples medallas falsas en el pecho, totalmente estupidizado sin poder emitir palabra alguna y que los usan mucho los gobiernos para darle seriedad a sus actos civicos...
-Por Dios, que pasòoooo. Me duelen las tripas como que quiero vomitar. ¿Dònde diablos està el bote de basura?

domingo, 18 de septiembre de 2016

EL CACIQUE

Recostado èl en un camastro, contemplaba pacientemente el bello y tranquilo mar del amanecer del pacìfico mexicano. Era uno màs, de los muchos caciques que controlan su paìs, disfrutando con su familia de unas dizque merecidas vacaciones: Las olas iban y venìan en la arena en un interminable vaivèn eterno, dejando a su paso una gran sabana de blanca espuma que volvia a ser borrada continuamente cada vez que el salino lìquido arribaba a la orilla de la playa. El astro rey rodeado de su colorido  anaranjado durazno, despuntaba lenta y apaciblemente en el horizonte y la vida en èste lado del planeta, resurgìa con todo su esplendor y magnitud : Un nuevo dìa acababa de nacer. Nuevas aventuras, inesperados y sorpresivos destinos, siempre en marcha a la par de la vida espontànea y fresca de los innumerables peregrinos aztecas quiènes pese a su voluntad, iràn en busca de su muerte al igual que la inmensa mayorìa de los seres y animales que habitan el mundanal ruido de las selvas asfàlticas citadinas y tambièn terregosas cubiertas de hierbas, plantas y musgos hùmedos...Animales humanos o animales racionales?.., a veces tan animales que ya a muchos se les nota bastante!!!
Toda la familia del cacique se divertìa en un campamento de esos de turistas donde se practica decentemente el campismo y todo està vigilado y debidamente controlado. Las casas de campaña no eran arriba de unas diez en total. Estaban instaladas, dizque espontàneamente, a la sombra de algunas raquìticas palmeras que tenìan al centro un charco de agua mismo que filtraba una tuberia desde el mar. Su diàmentro no iba màs allà de los siete metros y servìa màs que nada como un criadero de moscos ponsoñozos y fastidiosos que daban lata todo el dìa, ningùn tipo de repelente los alejaba. Claro que los turistas exploradores, llamaban decentemente a ese nido de infecciones, Oasis; y si que lo era, porque de no ser por lo cercano del mar, se podrìa pensar que se trataba de un desierto insalubre instalado en cualquier otra parte del mundo, donde las dunas de arena se repetìan y repetìan absurdamente  como una angustia de muerte, hasta confundirse de plano con el  inmenso horizonte. El lugar del  artificial campamento, no resultaba ser muy grande, se trataba de una especie de mancha de verdor instalada en la aridez de escasas cantidades de hierbajos resecos, incrustados uno sobre otro, universo de trabazones aisladas que nunca jamàs se juntarìan, insipida red de palos tiesos incrustados aqui y allà como si se tratarà de unos pocos pelos en un cràneo calvo al estilo koyak. Y esto que trato de describir, era todo lo que se veìa digno de ser mencionado de ese mentado campamento, que tambièn hacia las veces de trastienda, exgeraciòn y alteraciòn de gastos del cacique porque de lo que se trataba era de dar la apariencia de unas vacaciones baratas, que ocultaban a otras costosìsimas tan sòlo por las bebidas que a diario ingeria. El cacique fungìa al mismo tiempo- faltaba màs- como sìndico del ayuntamiento de su pueblo y ahì paraban todas las alteradas facturas. El resto del panorama de ese campamento-club disfrazado para gente pobre, y que se podìa ver a cientos de metros a la redonda era tan poco interesante que bien podrìa quedar resumido en muy pocas palabras: Pura pinche arena interminablemente imbecil!!!
Ese animal racional(?) que se la pasaba tomàndo y fumando, mientras todos los demàs se trataban de divertir, era parte de una gran familia de caciques mexicanos que abundan en la provincia. Son parte de cacicazgos de mucha malicia y a ùltimas fechas de mucha sangre y fuego, porque han pasado a formar parte de las filas de pandillas de  peligrosìsimos narcotraficantes que ya inhundan al paìs entero y lo obsceno se està convirtiendo en su autodestrucciòn: apuñalan a quien sea en pechos inocentes y dejan puñaladas con infinidad de erupciones de enormes cantidades de sangre. Todos esos caciques-narcos, estàn hechos al sigilio, al disimulo y a la trampa ¡Ay Dios, que les has enviado a sus manos: Vaguedades, vanidades y verdades ñoñas! Horrible, verdaderamente muy horrible...
Los hijos y la madre, esposa de èl, lo convencieron de pasar unos dìas en ese lugar veraniego a la orilla de la playa. Por supuesto que el cacique, a la vez que sòlo se la pasaba contemplando el mar desde temprana hora, sudando a borbotones, tambièn desde temprana hora, era abastecido por su regordeta y ballenezca mujer para tratar de tenerlo en paz: Què papitas, què palomitas, què cacahuates enchilados, mucho refresco de cola, pero eso sì, a diferencia de todos los demàs, con mucho ron Torres, hasta desbordar, sin dejar de faltar los refrescantes hielitos cuberos, para sus interminables, sabrosas y eternas cubas libres...La familia ya llevaba en ese infernal ritmo de libertinaje caciquil y paterno, màs de ocho dìas. De repente y sin que nadie lo percibiera, se incorporò con su grande y obesa figura del camastro y dijo:
-Todos me han... perjudicado- y cayò con su casì media tonelada de peso sobre la arena, hacièndose astillas todas la hilera de costillas del lado drecho...Los chamacos correteaban alrededor del charco artificial y su madre volteada de espaldas, se enguìa un tremendo perro caliente con mucha mostaza y catsup hasta el desborde. Nadie lo extrañò, sòlo se escuchaba el zumbar de las moscas. Moscas gigantescas, panteoneras que le entraban y salìan por la trompa enterrada entre la tierra y un pedazo de toalla que colgaba de un alambre de pùas y espinas de unos hierbajos cercanos. Al cacique lo apelmazaba el calor y un lìquido como agua àcida que le escurrìa por la frente, le picaba los ojos, las axilas y las corvas. Sus ingles estaban empapadas en sudor, el pito lo tenìa invadido de hormigas coloradas. Lloraba como un niño, o màs bien como un loco que recibe una noticia de algùn accidente o de muerte. Los rayos del sol, parecìan cuchillos delgados que arremetìan a cada instante contra la piel de su mantecosa y regordeta cara...De pronto, empezò a toser, toser, toser y toser, hasta casì reventàrsele la cara y llenarse de mocos y gargajos, empezando por fin a gritar pidièndo auxilio, gritando de dolor a cada nuevo tosido que ahora iba acompañado de estornudos grandiosos, al que seguìa otro y otro tosido y luego un estornudo y otro y otro y otro tosido, una escandalera verdaderamente espantosa y estùpida en la que al hijo de la chingada, mierdero, alguien debiera darle con un martillo en la cabeza y mandarlo a chingar a su madre, infeliz borracho pestilente y no que fuera a recibir beneficios mèdicos de primera, con cargo al erarario pùblico...Despuès de todos los esfuerzos mèdicos, el cacique invencible, muriò tosiendo y estornudando, de una puta tos y su corazòn ya no resistiò màs resoplidos, infladas y desinfladas, ya jamàs pudo respirar...
Moraleja: No le hagan al cacique y manden a la tiznada al borracho tòxico y pestilente que traen dentro!!! jajjajajaa