sábado, 25 de mayo de 2013

MENTE SANA CUERPO SANO

Queden todos bien advertidos: ninguna idea resulta tan indigesta como considerar que  en los aspectos  de salud, los asuntos espirituales y psiquicos, estan por sobre el organismo y la materia que a final de cuentas  constituyen un todo unificado...

Hasta èpocas muy recientes, no hay nada que haya sido menos considerado y menos analizado por la ciencia que todo lo concerniente a los aspectos mentales referidos al organismo. Algunos escritores serios, sobre todo de origen alemàn, mediante un camino prudente han intentado un acercamiento. Investigadores clandestinos, son muchos los que lo han hecho. Por mi parte, voy a tratar de limitarme  en despertar la atenciòn de mis lectores, hacia una direcciòn donde los ojos, que sòlo se asombran con el nuevo borrego de oro,  traten de voltear hacia donde no suelen hacerlo: Nuestra gran fuerza psìquica y espiritual cosmica!!!

Es muy cierto que estamos hechos de materia. Nuestros entornos por todas partes que los enfoquemos, es la materia lo que se impone. La ciencia ha avanzado firmemente sobre ella, representa lo observable y comprobable. Las investigaciones desde hace ya varios siglos, confirman esa certidumbre y su reino y dominios, resultan ser lo màs asombroso sobre lo que se pueda practicar el pensamiento humano. La vida terrestre depende de lo que sucede en la materia universal...

¿ Pero què es la materia?

Un inmenso oceàno de sabidurìa, sòlo que para descubrir esa riqueza, se tendrìan que concebir nuevos enfoques en nuestras maneras de percibir y de filosofar, ya que ese es el camino que busca la verdadera soluciòn de los enigmas del mundo y de la vida en todas las èpocas y en todos los tiempos. Una buena  y solida filosofìa, busca la fundamentaciòn, la conexiòn y el fin de todo saber. Como bien apuntaban los griegos: busca los principios, o sea las fuentes de donde proviene el ser, el conocer y el obrar, busca las ùltimas causas. La filosofìa es la ciencia que trata de darnos una interpretaciòn del mundo y de la vida capaz de satisfacer las exigencias de nuestra razòn y las necesidades de nuestra conducta màs allà de todos los tiempos, dejando atràs la concepciòn caricaturezca de ver en la materia sòlo algo muerto sin propiedades suceptibles de interesarle a nadie...Hubiera sido necesario que al tiempo de los avances tecnològicos, paralelamente se hubiese dado paso a una nueva filosofìa, pero eso para nuestra desgracia no sucediò, ni ha sucedido y la crisis humana se agudiza cada vez màs por descubrir la infinidad de falsedades que nos conforman y en las que vivimos inmersos diariamente...

 Sin embargo, desde hace no mucho tiempo, se han comenzado a descubrir, gracias a los adelantos tecnològicos y cientìficos, algunos asombrosos y espectaculares secretos de la materia: El cosmos entero es una fantàstica sinfonia de vibraciones en ebulliciòn constante y continua lleno de vida. Consiste  en el fondo, en una verdadera y autèntica vida molecular y atòmica donde las particulas se mueven a inimaginables velocidades, hirviendo en radiaciones energèticas y en ondas que lo llenan todo y que actuan a distancias infinitas. Es un caldo primigenio de materia prima universal que da la impresiòn de surgir de la nada, pero que en verdad, existe un orden maravilloso en esas diminutas e invisibles partìculas que actuan con gran inteligencia y con una gran capacidad de organizaciòn. En algunas latitudes del inmenso universo esas energìas y radiaciones actuan entre sì dirigidas por una sabidurìa misteriosa hacièndo brotar las estrellas, los astros, los planetas, toda la materia. Y cuando eso se cumple, la materia empieza a tomar formas diferentes, se organiza y adquiere vida y a lo largo de una evoluciòn temporal, aparece nuestro fantàstico instrumento material llamado cerebro, capaz de producir ideas y sentimientos: Principio del vehìculo espiritual coronado por la materia...

¿El orden maravilloso de las partìculas subatòmicas no tienen mucho que ver con el reino del espìritu?

Una mente sana serìa aquella que dirige su inteligencia hacia reino de lo divino, para hermanar el cosmos consigo mismo- a final de cuentas de ahì procedemos-, pero nos han confundido tanto los ìmpios y canallas que hemos olvidado nuestros origenes contraponiendo la materia con el reino de lo espiritual cayendo en la impotencia ante una dura realidad rodeada de muerte, falsedades, traiciones y carencias. Es cierto que vivimos angustiados y agobiados por todos aquellos que han obrado mal y que han herido a sus semejantes yendo contra las leyes justas, que se han enrriquecido injustamente a costa del trabajo  arduo de otros,  por aquellos que han legislado en beneficio propio, que han extorsionado y manipulado con la buena fe y credulidad de las inmensas mayorìas, por aquellos que han traficado y trafican con drogas enfermando a nuestras juventudes y que valièndose de la polìtica, la religiòn y de los dogmas de fe, han convertido a esta Tierra en el infierno que es en la actualidad...

Pero tambièn tenemos que aceptar que estamos entrando en un inmenso cambio en donde  los hombres y mujeres jòvenes, de principios de milenio, ya se atreven a cuestionar sin miedos o falsos temores, el por què de la vida, del bien y del mal y el por què  y para què de tanto absurdo polìtico, religioso y econòmico que sucede en el planeta...Estan hartos de ser pasivos, estan deseosos de acciones, estan atrevièndose a lo que sus antepasados nunca se atrevieron: A romper con las dependencias,  a investigar donde sea y donde se pueda, a crear, a descubrir, a avanzar, a evolucionar, a morir con dignidad a cada instante...Ya no necesitan a sus padres, ellos ya se estan, son y se han convertido en sus propios padres...Pasaron del miedo y la dependencia a la etapa de la confianza  y el amor en ellos mismos...

Este gran cambio, que se ha operado y que se continua operando en los seres actuales, representa sin lugar a dudas, una manera distinta, una filosofìa diferente, de concebir la vida humana en el planeta, serà el fenòmeno màs grande y màs profundo de todos los tiempos y, sin duda tambièn, estarà y està generando los cambios que estamos viendo en nuestros dìas...

Hay que velar no solo por la salud del cuerpo sino tambien por la salud del alma ya que entre ambos forman el reino del espìritu y la fuerza energètica amorosa del cosmos...

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