sábado, 17 de marzo de 2012

FLOURANCE CASSEZ

Desde hace ya casì 6 años las autoridades del gobierno de Mèxico, se encuentran en muy graves aprietos debìdo a una detenciòn policiàca en contra de una ciudadana de nacionalidad francesa. Se le detuvò por pertenecer, dicen, a una banda criminal de secuestradores que operaba en varios Estados de la Repùblica, sobre todo, en el Estado de Morelos.

El Presidente francès en alguna de sus visitas a Mèxico, hizo menciòn directa del caso de su compatriota-con quièn habia platicado en prisiòn- y en plena Càmara de Diputados exhortò a los legisladores para que se hiciera justicia de manera clara y transparente a la ciudadana gala, manifestando en la tribuna del recinto parlamentario su total desacuerdo e inconformidad por la indebida detenciòn de la supuesta secuestradora...

Resulta que varias de las vìctimas, al ser detenida la ciudadana francesa, dijeron reconocerla ampliamente como la ejecutora de varias amenzas violentas y de querer llevar a cabo algunas mutilaciones en sus cuerpos para forzar a sus familiares a la entrega de los rescates.

El proceso legal del caso se ha llevado ya màs tiempo del señalado por la ley y la supuesta secuestradora, ya incluso fue sentenciada a cumplir con 60 años de prisiòn por los delìtos de privaciòn de la libertad, delincuencia organizada, agresiòn y otros cargos màs.

Su abogado apelò a la sentencia y ahora resulta que un alto Magistrado de la Suprema Corte de Justicia està sugiriendo la revisiòn del caso y que la ciudadana francesa deba de ser puesta en libertad ya que el juicio al que fue sometida, està plagado de irregularidades y con ello resulta muy difìcil precisar con exactitud jurìdica su culpabilidad. Incluso el involucramiento en los delìtos que se le atribuyen...

La verdad de las cosas, es que la policìa mexicana sì llevò a cabo una investigaciòn acertada y efectiva, la cual les hizò invertir un buen tiempo, para dar con el lugar desde donde operaban y se ocultaban los criminales de la banda - cuyo cabecilla, por cierto, amante de la francesa, se encuentra detenido desde hace ya un buen tiempo tambièn, y èl si fue sentenciado sin derecho a ninguna apelaciòn, èl si es culpable totalmente de todos los delitos que se le imputan-, sòlo que los investigadores incurrieron en una gran falla: Una vez llevada a cabo la detenciòn - a ciencia cierta no se sabe en que lugar-, los policìas por ordenes de su jefe, llevaron a cabo un montaje repitiendo los hechos para la televisiòn, donde escenificaron todo lo sucedido como para otorgarle màs realce e impacto ante los ciudadanos a manera de una serie televisiva estadounidense de detectives.

El hàbil abogado mexicano que defiende a la francesa ha logrado revertir el proceso y comprobar que todo se tratò de un "show" y que el juicio se encuentra tan viciado y manoseado que da lugar a mùltiples sospechas, a tal grado que resulta, casì, imposible creer legalmente en una adecuada imparticiòn de Justicia, perjudicando sobremanera y enormemente a una ciudadana extranjera señalàndola como absolutamente culpable...

Por su parte, las vìctimas de los secuestradores se estàn oponièndo a las deliberaciones de la Suprema Corte de Justicia, alegando que sì se trata de la secuestradora francesa, a la que dicen reconocer plenamente y que serìa muy  doloroso para ellos, su incorrecta su liberaciòn.

El tema ya se ha politizado lo suficiente, averiàndose con ello las relaciones bilaterales de ambos paìses. Y no es la primera ocasiòn que los mexicanos nos vemos  en serios problemas con las autoridades francesas, incluso històricamente hemos tenìdo que guerrear con ellos en varias ocasiones: En 1838 cuando los sùbditos de Francia, segùn decìan, tenìan multiples motivos de queja  contra el gobierno de Mèxico y sus autoridades corruptas, esenificàndose  una guerra que fue llamada " De Los Pasteles", en donde el francès Pierre Leimoine, exigìa el monto de unos pasteles que se habìan comido unos soldados mexicanos en su pastelerìa  y que no quisieròn pagar...Despuès de varios meses de negociaciones y con el desembarco de una flota francesa en el puerto de Veracruz, se desatò la guerra., la cual Mèxico perdiò, pues el momento en que tuvò lugar el encuentro bèlico no era el propicio para la unificaciòn nacional, las facciones polìticas que dominaban el paìs, no cumplieron sus deberes cìvicos, frente a un enemigo extranjero.

La otra guerra fue en el año de 1862 al declarar el gobierno de Juàrez el no pago de la deuda extranjera y la no aceptaciòn de un comjumto de reclamos de ciudadanos españoles, ingleses y francèses contra Mèxico por lo acontecido en la Guerra  de Reforma. Todo esto vino a propiciar una intervenciòn francesa y la instauraciòn de un imperio por ordenes de Napoleòn III quièn deseaba a toda costa un proyecto de monarquìa en tierras mexicanas.

En 1862 los francèses fueron derrotados en la gloriosa Batalla del 5 de mayo en la ciudad de Puebla, al mando del general Ignacio Zaragoza y de su ejercito de valientes soldados indios zacapoaxtlas. En 1863 y con un ejercito de 20 000 hombres y mucho material bèlico, la afrenta de la derrota fue lavada y se llevò a cabo una campaña francesa en territorio mexicano con buen èxito, instaurando en el poder al monarca Maximiliano de Austria...

La disyuntiva actual entre Francia y Mèxico deberà enfocarse ante dos ejes: La Justicia y la Legalidad.

Es justo que se castigue siempre a los culpables de los delìtos en cualquier parte del mundo donde estos se cometan, y segùn los testigos y las vìctimas la ciudadana francesa sì estuvò presente en los escenarios de los secuestros cometièndo ilìcitos y violaciones.

Pero en lo que respecta al eje de la legalidad, la policìa mexicana echo a perder su pulcra investigaciòn, al llevar a cabo un "show " y no presentar a tiempo a los detenidos ante las autoridades respectivas, lo cual los señala como hacedores de otros delìtos que a todas luces invalidan el juicio legal.

Al parecer, la legalidad es lo que otorga paso a la justicia y esa, està trastocada, por desgracia, para las vìctimas de los secuestradores. Ademàs, en ùltimas investigaciones del caso, se ha puesto en claro que uno  de los denunciantes, tiene nexos con un comerciante judio que a la vez està relacionado con el Secretario de Seguridad Pùblica quièn ordenò, cuando sòlo era jefe policiaco, el montaje del show televisivo.

Por el bien de todos, y con una profunda pena por lo sucedidò a las vìctimas, es necesaria inmediatamente, la liberaciòn de Flourance Cassez

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