miércoles, 12 de junio de 2013

SE VALE REIR

-No hay derecho a llevar està vida- dijo èl muy agitado desde su sillòn.- ¡No estudie tanto para esto!  ¿En que puedo ayudar al mundo? Hice infinidad de planes y proyectos y mìrame donde estoy...Recuerdo mis promesas de joven y todavìa no lo creo, no doy crèdito de lo que me està pasando. ¿ Me estàs escuchando? Tù y yo hicimos planes, ¿ Lo recuerdas, mi amor?
-¿Què quieres decir?
-Que estoy perdiendo la fe...
-Esto es absurdo, ya tienes mucho tiempo en lo mismo y no sales de eso...
-No seas asi, apòyame tantito con mejores comentarios. De plano me desanimas, eres capaz de que si compro un boleto de loterìa, con tu mala leche, saco letra en vez de nùmero...Eres muy racionalista, ¡caray!
-No soy racionalista - la chica encendiò un cigarrillo-. Lo ùnico que te pido es que hoy no la vayas a agarrar contra Dios, por favor, como lo hiciste la otra ocasiòn. No en este momento en que estoy disfrutando mi cigarrillo que me prohibiò el doctor.
Conque vas a retornar a las fumadas, ¿eh?
-Si, cuando los asuntos de mi vida van mal y tù me tensionas, me dan ganas de fumar...
-Hazme caso, mujer, tu salud esta por encima de mis desiluciones, ademàs no jodas con el maldito humo ese...
-Gracias por tus preocupaciones, pero a nombre del ser supremo, que me lleve la chingada, al fin que todos estamos igual. Ya nada tiene sentido en esta pinche vida...
-A propòsito de que todos estamos que nos carga la chingada y de esta pinche vida, ¿Te enteraste de que en el Vaticano existe un lobby gay ?
-¿ Còmo?- muy sorprendida. Eso si tiene sentido, cuèntame màs...
Èl se levantò del sillòn, si dirigiò al refrigerador y tomò una cerveza, dàndose tiempo para hilvanar todos los datos.
-Retomemos el tema- se acomodò de nueva cuenta en su sillòn y se refresco la garganta con su bebida.-Bueno, la cosa es que no se trata de sacerdotes en sì. Los que frecuentan ese lobby celestial, son modelos italianos que gustan de ponerse sotana.
-¿ No? ¡Son modelos! o ¿ estripers ?
-Nadie puede decir nada, ni siquiera pronunciar sus nombres, de lo contrario corren el riesgo de ser expulsados de la Santa Sede, ya viste lo que le sucediò al tal nazi ese...
- ¿Què dice el Papa actual ?
-Que todo se puede arreglar, por eso no sale de sus habitaciones, ni quiere estar solo, teme que le hagan algo-dijo guiñando un ojo.
-¡Eh, espera un segundo! No me digas que hay papas gays...
-Que yo sepa, no, solo europeos y afeminados. Eso si, muchos han sido de poco fiar, se roban el dinero y no precisamente para compartirlo con los pobres...
-¡Ah! conque tambièn hay de esos en la Santa Madre Iglesia, ¿eh?
-Si, incluso han llegado a postular que la existencia de Dios, se diò para corregir cuestiones morales de la humanidad...
-¡Ya vas otra vez con Dios!
Al parecer, la chica se habìa sacado de onda por su sarcasmo y èl para hecer las paces, se acercò para besarla cuando sonò el telèfono. Ella contestò.
-Es para tì.
La voz al otro lado de la lìnea era un vendedor de tarjetas de crèdito de un banco amigo.
-¿ Ya se ha decidido usted por nuestra tarjeta ?
Tomo un poco de aire, se le pusieron de punta los pelos y grito.
-¡En nombre de Dios, dèjenme de chingar!
-Le recuerdo que la otra ocasiòn, me dijo usted que no creìa en Dios- fue lo ùltimo que se le escuchò decir al vendedor antes de colgarle.
Ella lo volteo a ver de reojo y con mucha calma le dijo.
-¿Sucede algo malo, mi vida?
El llenò sus pulmones  con mucho aire contaminado por otro cigarrillo de su compañera y tratò de volver a poner en orden sus ideas, al tiempo que se volvìa a sentar en su  comodo y confortable sillòn.
-No pasa nada, amor, solo que en algunas ocasiones, no resultò ser tan bueno como yo quisiera, ya ves que vivimos en un universo dualista, en donde todo se vale...
-Pero lo que estabas diciendo, sì tiene sentido- lo corrigiò ella de inmediato.
-¿Què quieres decir?
-Si, ibas a emepezar a abordar el tema de la fe antes de la llamada.
-¿No estaba hablando de la dialèctica?- dijo èl en tono de sorna.
-¿No me digas que ya se te subiò la cerveza?
Se quedò un rato en silencio, volteò a ver a su mujer, no se inmutò. Se notaba que estaba habituado a que ella le cambiarà los temas de conversaciòn y se mofara de èl. En su rostro, de mirada tranquila, se notaba una profunda decepciòn, pero continuò con su plàtica, sin desesperarse, tratando de transmitir su estado de ànimo original y real.
-Mira, irè al grano, pienso que el Sumo Pontìfice actual, està rodeado de hampones y que el Vaticano ya no es un lugar decente para vivir. Si se descuida lo matan, eh!
La declaraciòn espontànea y muy clara por parte de èl, haciendo cara de diablo, le pareciò muy divertida a ella y los dos se carcajearon a rienda suelta...
-¡Eso si que tiene mucha gracia!- Ella le concedìa al fin, un buen punto a su favor-. ¿Te gustarìa comer pasta?
-No gracias, su Santidad- dijo èl levantando sus ojos al cielo, sonrriendo y mostrando todos sus dientes.
-No te hagas el payaso, ¿En serio, no apeteces nada? ¿Ni siquiera unas galletas?
-Con las ¨Chelas¨ sòlo me gustan los cacahuates, porque me provocan sed y eso me hace tomar màs...
-No hay cacahuates, pero tengo un poco de queso...
-Prefiero seguir tomando.
-Como tù quieras- suspirò ella.
-¡Granujas!- gritò. El habìa tomado el periòdico y lo leìa sentado frente a ella.
-¿ Què sucede?- lo increprò.
-¡Si es mi amigo, el mafioso!
-¿ Y? -exclamò ella pensando que estaba muerto.
-¡Que ha salido del anonimato, ese tipo! Con razòn dice el refràn que mala hierba nunca muere-comentò con gran alegria. Estos hijos de mala perra son màs duros que una loza de panteòn...
-¿Por què dices eso? ¡Cuenta, carajo!- añadiò muy molesta.
-¡El angelito, se convirtiò en Senador de la Repùblica! ¿ Puedes creerlo?
-¿Què estàs diciendo?
-Te lo juro. Ya tengo un amigo poderoso, Senador y sè que es bien corrupto. Tremendo cabròn ese...
Por primera vez en el trayecto de toda su vida, se le aclaraba la portada de su rompecabezas. Las piezas emepezaban a encajar a la perfecciòn
-¡Ese maldito me va a ayudar! Me las debe...
-¿Què? No hagas bromas. Ni siquiera sabes lo que dices-le repondiò ella de inmediato-. ¡Estàs loco, te van a hacer picadillo!
-No, nena- se alzò de hombros, esponjo el pecho y se diò ànimos-. Ahora si voy a poner en pràctica todos mis planes.
-¿Quièn diablos dice que ese hombre te va a ayudar?- dijo ella, presa de un tremendo enojo-, mejor continua con la bùsqueda de Dios...Eso va mucho mejor contigo que eres filòsofo ¿ Que serìa sin ti la cristiandad? ¡Ay, Dios mìo! acabaràs en la càrcel. ¿Què trastada piensas hacer, desvergonzado, pecador?
El no se inmuto, se nota que estaba habituado a los constantes sermones de su compañera.
-Mira, amor, ya estoy harto de todo y que me esfuerzo y esfuerzo y no consigo nada. ¡Esta vez me voy a sacrificar!..
-¿Què te pasa?- preguntò alarmadìsima, tratando de suavizar el tono de su voz.
-No llores. Tienes mucha razòn en eso que acabas de decirme. Estoy perdiendo la verguenza. Lo sè. Perdòname, amiga.
-¡Ay, Dios mìo santo!-grito ella muy sorprendida y desesperada- Todo por esa maldita noticia del bribòn de tu amigo.¡ Te estàs volvièmdo loco!
-Si-contesò de inmediato, ensalivàndose con la lengua sus labios pàlidos y resecos-. Te prometo que cuando me reponga de este impacto, irè en busca de la verguenza y la honestidad que muy pronto perdere.
-¡Ay, Dios mìo! -volviò a lamentarse ella-. ¡Si que esa noticia te ha dejado bastante idiota!...
-Es inùtil que trates de desanimarme, querida - dijo èl con mucha firmeza-.¡ Voy a terminar con el opio  del pueblo!
-Pero, mi cielo-le dijo ella con mucha ternura-. Ya los enciclopedistas trataron de terminar con ello y acuèrdate que acabaron en la guillotina..Ademàs la mayorìa de la gente consume drogas y hasta los expresidentes la quieren vender...
-¡No me estoy refiriendo a las drogas en sì, estoy hablando metafòricamente, mujer!- dijo èl con  con mucho enfado. A todas luces la noticia de su amigo rufian y ahora Senador de la Repùblica, habìa alterado el funcionamiento de su cerebro-. El opio del pueblo, es la religiòn y yo ya me lo suponìa,  ¡Dios no existe! Pero ¿que màs da? Si ahora voy a tener mucho dinero...

-Es muy natural que esto suceda, señora- dijo el psiquiatra a la compañera cuando està le contò a lagrima suelta, todo lo que habìa sucedido-. Mire usted, los ¨electro-shocks¨ devuelven la cordura a los locos, podrìamos intentarlo, el cerebro humano es una misteriosa caja de sorpresas, quièn nos dice que regresa convertido en el ¡apostol San Pablo!..

1 comentario:

  1. Jajaja, excelente tu texto amigo Raúl, te envío un fuerte abrazo.

    Cordialmente
    José Luis Gutiérrez López

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